Beneficios de la animación sociocultural en residencias

Manuel Cortés Blanco
Médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública
Psicólogo. Miembro del Consejo Técnico de Proyecto los Argonautas
Blog

En nuestra sociedad existen diversos programas de acompañamiento a personas mayores en centros residenciales. En el caso concreto de Los Argonautas, encontramos el programa de voluntariado #ActuandoPorLosMayores, mediante el cual sus Voluntarixs con Arte ofrecen animación sociocultural en residencias a través de diferentes actuaciones artísticas.

En este artículo queremos hacer hincapié en los beneficios que conlleva #ActuandoPorLosMayores, tanto del espectáculo en sí, como de la labor de acompañamiento.

Animación sociocultural en residencias: el modelo Argonauta

La animación sociocultural de #ActuandoPorLosMayores se basa en un formato de pequeños espectáculos, siempre utilizando la cultura como herramienta para fomentar la participación de las personas mayores.

El modelo de las actividades se caracteriza por la participación de un mínimo de cinco voluntarios con habilidades artísticas, más otro que hace las veces de maestro de ceremonias, y suelen sumar una media de 15 actuaciones cortas. En total, la duración de un espectáculo de #ActuandoPorLosMayores es de unos 80 minutos.

Animación sociocultural en residencias Los Argonautas

Debido al uso de la cultura como herramienta de relación intergeneracional, la programación siempre es variada: desde números musicales (incluyendo temas populares, para que los asistentes los puedan cantar) hasta cuentacuentos o números de clown. Lo más importante es que la programación sea dinámica, a fin de que el público se mantenga activo, entretenido y receptivo durante toda la sesión, y flexible, es decir, diseñada específicamente en función del perfil del usuario del centro. Nunca falta, además, un buen toque de humor.

No obstante, lo importante no es el espectáculo en sí, sino el protagonismo de las personas mayores. Es por ello que siempre se aboga por números artísticos participativos, así como por el fomento de la cercanía. Al fin y al cabo, las actuaciones no sólo pretenden romper la monotonía y entretener, sino también –y sobre todo– realizar una labor de acompañamiento. Por ello los voluntarios se entremezclan con los asistentes durante los espectáculos, charlando, animándoles a participar o simplemente compartiendo.

Los beneficios de la animación sociocultural en residencias

Gracias a evaluaciones realizadas tanto interna como externamente, queda claro que  espectáculos como los que desarrolla #ActuandoPorLosMayores son sumamente beneficiosos. No sólo para las personas mayores participantes, sino también para los propios voluntarios.

Animación sociocultural en residencias

La importancia de la animación sociocultural en residencias se halla en que:

  • Mejora la relación entre los residentes y su integración en el centro.
  • Ayuda a paliar los sentimientos de soledad, creando un espacio en el que las personas mayores se sienten escuchadas, acompañadas y queridas.
  • Contribuye al fortalecimiento de la autoestima y al desarrollo de habilidades sociales, gracias a la inclusión de números participativos.
  • Favorece el desarrollo de capacidades físicas y cognitivas, debido a la diversidad de actividades de corta duración, las cuales permiten a los usuarios trabajar las diferentes tareas que se les presenta.
  • Rompe con la monotonía al incluir actividades diferentes a las de su cotidianidad.
  • Fomenta las relaciones intergeneracionales, con el consiguiente enriquecimiento mutuo.
  • Impulsa a las personas mayores a sentirse más valoradas y a afrontar sus circunstancias desde una actitud más positiva.
  • Sobre todo, generan sonrisas… Y también alguna que otra lágrima de emoción.

Experiencias de primera mano

A modo de conclusión, comparto dos opiniones al respecto de este tipo de animación sociocultural en residencias. La primera, de una responsable de la Residencia Santa Teresa y San José (Madrid), quien comentaba a la entidad Los Argonautas que “vuestra presencia, de modo sistemático a lo largo del año, ofrece a las residentes una ocasión propicia para sentirse escuchadas, acompañadas y queridas, generando siempre esa dosis de alegría tan necesaria en esta etapa de la vida”.

La segunda pertenece de Sandra, una de las Voluntarias con Arte, quien asegura que “ser Argonauta es más que darte a los demás y regalar sonrisas. Es sentir, es aprender de las vidas y las experiencias de los mayores, de la gente que les cuida, de tus compañeros… de ti misma”.

A sabiendas de tales beneficios en ambos sentidos, ¡la función debe continuar!