Violencia de género en personas mayores: actuación y buenas prácticas

Serena del Pino (autora principal)
Psicogerontóloga y Psicóloga Forense
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Sandra Pàmies (colaboración)
Psicóloga y Gerontóloga Social, QIDA
Web

En su artículo La Violencia hacia la mujer mayor, la psicogerontóloga Montserrat Celdrán explica cómo detectar e intervenir en la violencia de género en la mujer mayor. En su revisión bibliográfica, expone tres ámbitos estudiados a nivel internacional: características del maltrato hacia la mujer mayor, consecuencias de dicho maltrato a nivel de salud y calidad de vida, y propuestas de intervención hacia este colectivo. Según Celdrán (2013), su artículo prevé servir como marco para iniciar estudios a nivel nacional sobre la problemática de las mujeres mayores que sufren violencia de pareja, tema todavía inédito en nuestro entorno.

El objetivo del presente artículo es, sin embargo, concienciar sobre la importancia del psicogerontólogo/a en las organizaciones destinadas al cuidado de las personas mayores. En concreto, en la función de prevención, detección y derivación que puede aportar ante el maltrato de las personas mayores.

Definiciones de "Maltrato"

El maltrato hacia las personas mayores es una realidad poco visible por las estadísticas, ya que éstas sólo reflejan el bajo porcentaje de casos que acaban en manos de los juzgados. Por otro lado, se deben tener en cuenta el engranaje psicológico, social y los factores de personalidad que interfieren en una persona para denunciar una situación de maltrato.

Debemos tener en cuenta que el maltrato en la vejez puede darse en el ámbito familiar, institucional y estructural. El ámbito familiar es el más inaccesible por las murallas infranqueables del qué dirán, la culpa, la justificación, la protección de un ser querido y la falta de confianza en la justicia y los servicios sociales.

Prevención en Home Care

El papel del psicogerontólogo/a es crucial para identificar situaciones donde existe un riesgo de sufrir maltrato. Su función principal es formar a todos los trabajadores que tengan acceso al domicilio y contacto con la persona usuaria, para que se identifiquen como potenciales detectores de situaciones de maltrato. No importa cuál es su tarea como profesional; siempre que se tenga contacto con el usuario, se puede detectar una situación de riesgo.

La formación debe tener dos objetivos diferenciados: por un lado, sensibilizar al profesional ante el maltrato en la vejez, y por otro lado, formarlo para reconocer las tipologías de maltrato existentes. Es decir, el maltrato físico, psicológico, sexual, económico, la negligencia, la vulneración de derechos y el abandono. Procurar a los profesionales información sobre los indicadores de riesgo es básico para poder saber qué se debe detectar.

Por otro lado, destaca la importancia de los factores de riesgo. Puede que no se identifique un tipo de maltrato de forma clara, pero los factores de riesgo que rodean la situación en el domicilio puedan desencadenar una situación de riesgo a largo plazo.

Factores de riesgo de maltrato en las personas mayores

Existen factores de riesgo propios de la persona beneficiaria del Servicio de Atención a Domicilio y de la persona a su cuidado. El hecho de ser mujer es un factor de riesgo para sufrir maltrato a lo largo de toda la vida, pero de forma más abrupta en la vejez.

  • El aislamiento tanto de la persona mayor como del cuidador/a, la falta de apoyo social tanto formal como informal, la agresividad de la persona hacia el cuidador/a, sufrir demencia y/o la dependencia económica o de vivienda son factores de riesgo de maltrato. El trastorno mental y el consumo de estupefacientes en el cuidador/a, asimismo, es un factor de riesgo que puede provocar una situación de maltrato.
  • También existen factores de riesgo relacionales como el parentesco o convivir con familiares. Vivir solo en la vejez puede ser un factor de protección. La cultura de la violencia y el edadismo son factores de riesgo a nivel social que dificultan la empatía de la sociedad ante la vejez.
Factores de riesgo de violencia de género en mujeres mayores
Por todo ello, es imprescindible la figura del psicogerontólogo/a en las start-ups prestadoras de Servicios de Atención a Domicilio en el cuidado de las personas mayores. A pesar de la formación y la tarea de sensibilización, los cuidadores/as deben tener presente una figura de apoyo con la que puedan compartir dudas, sospechas de maltrato y sientan que están respaldados ante situaciones de riesgo.

Una vez se identifica una situación de riesgo, se debe saber cómo actuar, teniendo en cuenta las circunstancias de la persona y respetando sus decisiones, aunque no sean compartidas y provoquen frustración en el/la cuidador/a. Siempre se debe actuar provocando la menor perturbación posible a la persona víctima de maltrato.

Si se forma a los trabajadores sobre las etapas del cambio y la violencia de género, pueden entender por qué se debe ser prudente ante una situación de maltrato y qué dañino puede llegar a ser, actuar de forma alarmista o paternalista ante una confesión de maltrato.

Trabajo en equipo entre cuidadores/as y equipo social de soporte

El psicogerontólogo/a debe velar por la buena práctica de los/las cuidadores/as, es decir, procurar que no existan situaciones de Efecto Burnout o sobrecarga que puedan inducir a provocar situaciones de riesgo. Se trata de trabajar en equipo.

El psicogerontólogo/a también de encargarse de de formar a los/las cuidadores/as, en relación al cuidado a personas con deterioro cognitivo, demencia y/o limitaciones físicas o psíquicas, porque puede provocarse un maltrato si no se sabe actuar correctamente.

Por último, una vez se ha detectado una posible situación de riesgo, es el psicogerontólogo/a el encargado/a de trasladar la información a los organismos que procedan, que según el caso pueden ser los servicios sociales de cada municipio, la Fiscalía, los juzgados de primera instancia o la policía. Se deberá seguir el protocolo establecido en la organización para estandarizar el proceso facilitando la derivación de una información válida y confidencial, para que pueda utilizarse en dichos organismos.

Amplía conocimientos

Aquí dejamos referencias bibliográficas que pueden ser de tu interés al respecto de este artículo.

  1. Celdrán, M. (2013). La violencia hacia la mujer mayor: revisión bibliográfica. Papel del Psicólogo, 34 (1), 57 – 64.
  2. Lucet, F. (2014). Un modelo de respiro y apoyo al domicilio para pacientes con Alzheimer y sus cuidadores: Baluchon Alzheimer. Neurama Revista electrónica de Psicogerontología (1), 1.

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