La vanguardia de la lucha contra el edadismo

Con objeto de reconocer la labor que desarrollan los voluntarios de edad pertenecientes a las Entidades que colaboramos con la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), el pasado martes tuvo lugar, en la emblemática Sala Galileo Galilei, el Encuentro Anual de Voluntarios Mayores. En tal acto se entregaron distinciones a cinco voluntarios, entre ellos a dos miembros de nuestro Programa #MayoresMaestros: Michiko, artista plástica de origen japonés que enseña pintura a otras personas mayores, y Encarnación, quien lleva más de 30 años dando desinteresadamente lo mejor de sí misma.

“Y si fuego es lo que arde en los ojos de los jóvenes, luz es lo que vemos en los ojos del mayor”, dijo Victor Hugo. Da igual los años que tengas: dentro de cada uno de nosotros siempre brilla una llama que puede inspirar, reconfortar o alumbrarle el camino a otra persona.

El edadismo es una de las tres grandes formas de discriminación que imperan en nuestra Sociedad, junto con el racismo y el sexismo. Es una especie de resaca cultural, cuyo oleaje desgasta y se traga, delante de nuestros propios ojos y casi sin darnos cuenta, la dignidad de las personas mayores, dejando en su lugar las negras algas del elderspeak.

La vejez es un ente poliédrico con infinidad de realidades luminosas. ¿Por qué nos seguimos centrando en sus caras más sombrías? ¿Por qué ese ahínco un tanto morboso en remarcar lo malo y no en ensalzar las virtudes que conlleva el natural y noble proceso de envejecer?

Las personas mayores voluntarias están en la vanguardia de la lucha contra el edadismo, demostrándonos por medio de acciones ejemplares que nunca es tarde para seguir aportando y para seguir creciendo como persona. Un límpido ejemplo que trasciende prejuicios y estereotipos negativos, demostrándonos que la edad está más en el espíritu de la mente que en las células del cuerpo.

Dejemos atrás el pernicioso mito de que, por el hecho exclusivo de llegar a determinada edad, ya no servimos, ya no debemos o ya no podemos hacer determinadas cosas; máxime cuando infinidad de estudios empiezan a demostrar científicamente que se vive mejor (¡y más años!) cuando enfocamos la vejez con vitalidad y optimismo.

Los voluntarios: un auténtico torrente de personas que arriman el hombro día tras día para que esta sea una Sociedad más humana, sostenible, amable y justa. Un montón de héroes anónimos y silenciosos, que cambian el mundo a base de actos y acciones inspiradoras.

Entre ellos brillan con luz propia los voluntarios mayores. Miembros de un colectivo que, al igual que el resto de colectivos, forma parte de ese futuro a corto y largo plazo que construimos todos juntos. Un hecho rotundo e incuestionable. Los voluntarios de nuestro Programa #MayoresMaestros lo demuestran con su labor.

Fernando Fernández-Gil Domingo
Presidente de Proyecto los Argonautas