Las mujeres mayores, víctimas por partida doble de la violencia de género

María Fábregas
Periodista
Twitter: @FabregasMaria

Hace días que en los medios no paran de recordarnos que hoy, 25 de noviembre, se celebra el Black Friday. Es casi imposible abstraerse del bombardeo de anuncios, reportajes y artículos que se refieren a este día que fomenta, aún más si cabe, el consumo masivo de nuestra sociedad, en el que todos participamos en mayor o menor medida. Y sin embargo, hoy también se celebra otro día muchísimo más importante. Un día que parece que la “locura” por las compras ha relegado a un segundo lugar: el Día Internacional Contra la Violencia de Género.

Este tipo de violencia la sufren todo tipo de mujeres, de todas las clases sociales y de todas las edades. Cuando hablamos de VG, solemos pensar en una mujer joven o de mediana edad, pero lo cierto es que las mujeres mayores son el colectivo más vulnerable: no solo por el hecho de ser mujeres, sino por su avanzada edad. En ellas puede confluir la violencia de género con la violencia familiar contra las personas mayores, dos realidades que deben ser abordadas de forma específica.

El 13% de las víctimas mortales de violencia de género son mujeres mayores de 65 años, según los datos de 2015 del Ministerio de Igualdad. En nuestra sociedad, existe un problema de visibilización de las personas mayores, lo que hace que la violencia contra este sector de la población sea todavía más difícil de abordar. Lo explica muy bien el sociólogo Jorge Gracia en su estudio La violencia de género contra las mujeres mayores, donde habla del riesgo de no actuar de forma adecuada en estos casos: “Por un lado, [puede ocurrir] que no sepamos cómo intervenir dado el caso; y, por otro lado, que lleguemos a creer que no merece la pena intervenir, en el mismo sentido y con la misma intensidad que cuando estamos hablando de mujeres todavía jóvenes”.

Las denuncias al agresor son la asignatura pendiente en violencia de género, y en el caso de las mujeres mayores, el problema se agrava todavía más, ya que denuncian menos que las jóvenes. Los motivos son múltiples y complejos: la dependencia económica, el miedo a las represalias, e incluso la presión social y familiar que les ha llevado a pensar que deben aguantar durante toda la vida a su agresor, hacen que muchas mujeres mayores vivan esta dramática situación en silencio y no acudan a la policía. Es muy significativo que, según la Macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres en Aragón, el porcentaje de mujeres mayores de 65 años consideradas técnicamente como maltratadas alcanza el 7,6%, pero cuando son las propias mujeres las que se autodefinen como maltratadas, la cifra desciende al 2,7%.

Es necesario empezar a prestar atención a esta problemática, y no solo por parte de la Administración. Todos podemos formar parte de este cambio desde lo más cotidiano, no consintiendo actitudes machistas con las mujeres mayores de nuestro entorno (ya sean nuestras abuelas, madres o tías), y no permitiendo que nadie vulnere sus derechos, pertenezcan a nuestro entorno o sean ajenas a él. Por eso Los Argonautas nos sumamos a la lucha contra este tipo de violencia, siempre. No solo hoy, sino todos los días del año.

Más info

En esta página del Ministerio de Sanidad, se ofrece información sobre cómo detectar y qué hacer ante la violencia de género.