Cuando la soledad es la única compañía de los mayores


Mano


“Nacemos solos y morimos solos, y en el paréntesis,
la soledad es tan grande,
que necesitamos compartir la vida para olvidarla”
Erich Fromm

Casi nunca reparamos en ella, pero ahí está.

La vemos claramente, justo enfrente de nosotros, cuando adelantamos por la calle a una mujer mayor que camina despacito con el brazo tenso, cargando una bolsa de plástico con la compra del día. También podemos percibirla cada mañana al cruzarnos con nuestro vecino, ese hombre que parece vivir solo, y cuyas manos arrugadas se aferran al pasamanos para ayudarse a subir las escaleras.

La soledad. La única compañía de muchas personas, mujeres y hombres sin hogar, en situación de pobreza… y sobre todo, mayores.

Tal vez nos hemos acostumbrado a verla y por eso ya ni siquiera reparamos en ella. Pero la realidad es que ahí está. El aumento de la esperanza de vida, las nuevas tecnologías, nuestro estresante ritmo de vida, las prisas de las grandes ciudades como Madrid, el individualismo… influyen en que se haya extendido mucho más de lo que debería y que, a poco que nos fijemos, podamos verla en cualquier lugar.

Ya empieza a haber expertos que aseguran que la soledad es una de las peores “enfermedades” a las que se enfrentan las personas de edad avanzada. Teniendo en cuenta que el 18% de la población de España es mayor de 65 años (y que, por el aumento de la esperanza de vida, este porcentaje no hará más que aumentar), es fundamental que no demos la espalda a este problema.

Pero… ¿tan solos estamos?

Según el estudio La soledad en España, elaborado por la Fundación ONCE, uno de cada diez españoles admite sentirse solo “con mucha frecuencia”

Y muchos de ellos, son mayores: el 40% de los que viven solos son jubilados o pensionistas.

¿Qué ocurre cuando una persona no tiene familia? ¿O cuando los hijos viven lejos? ¿Qué sucede cuando uno no puede bajar a la calle todo lo que le gustaría porque la salud ya no lo permite? ¿Y cuando la persona mayor vive en una residencia?

Según el estudio, la soledad está muy relacionada con la enfermedad. Quienes se sienten solos también son quienes se sienten más enfermos, experimentan desilusión por la vida, depresión u otras enfermedades mentales.

No hablamos de la soledad elegida, sino de esa otra soledad que duele, la impuesta, la no buscada. La que de verdad produce al individuo una sensación profunda de aislamiento, de desasosiego y tristeza. La que sólo se puede aliviar con algo de compañía. Todos la hemos sentido alguna vez. La soledad nos hace frágiles, y por eso no podemos darnos el lujo de aceptarla sin más, de habituarnos no ya a la nuestra, sino a la de los demás.

“El 40% de las personas que viven solas son jubilados o pensionistas”

¿Podemos hacer algo para cambiarlo?

Para nosotros la respuesta está clara… ¡por supuesto que sí!

Porque la buena noticia es que ninguna “enfermedad” tiene una solución tan sencilla.

Todos podemos hacer algo para que la gente mayor no se sienta sola.

No se trata de embarcarnos en grandes proyectos (o sí, pero empecemos por lo sencillo): podemos tomar pequeñas decisiones en nuestro día a día. Aunque nos parezca un gesto pequeño o insignificante, quién sabe si para la otra persona será algo que recordará durante todo el día.

Podemos, por ejemplo, seguir nuestro primer impulso de ayudar a la mujer que carga con la bolsa, un impulso que suele quedar ahogado entre la pereza, el ya lo haré otro día, la vergüenza, o incluso el miedo al rechazo. Podemos también dar conversación a ese hombre que vive solo en nuestro bloque de edificios. ¿Qué nos cuesta? ¿Un poco de tiempo? ¿Cuánto damos a cambio? Y sobre todo, ¿cuánto recibimos?

También podemos dedicar unas horas de nuestro fin de semana a acudir a una residencia para participar en un espectáculo de ocio y diversión que les saque de su rutina, como hacemos en Proyecto los Argonautas. O participar en un programa de acompañamiento de cualquier ONG dedicada a los mayores. Un poco de tiempo y mucho cariño, pueden hacer maravillas.

La soledad de los mayores dice mucho de nosotros como sociedad. Su soledad es la nuestra propia. Y cualquier momento es bueno para empezar a cambiar esto.


En el siguiente enlace puedes descargar el estudio “La soledad en España”, de la Fundación ONCE: http://www.fundaciononce.es/sites/default/files/soledad_en_espana.pdf


¿Sabes que con tan sólo 15€ nos las ingeniamos para que 5 mayores disfruten de un día inolvidable?

¡Hazte Amigo de Los Argonautas, y ayúdanos a seguir adelante!


29.Abril


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